lunes, 20 de agosto de 2012


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ASESINADOS POR EVANGELIZAR.



En 2011 han sido asesinados 26 agentes de pastoral, en su mayoría sacerdotes. La mayor parte de estas muertes se registraron en el continente americano.
En 2011 han sido asesinados 26 agentes de pastoral, en su mayoría sacerdotes. La mayor parte de estas muertes se registraron en el continente americano. Algunos fueron víctimas de la violencia que combatían o de la voluntad de ayudar a los demás poniendo en segundo lugar su propia seguridad. Incluso este año, muchos han muerto en intentos de robo o secuestros que terminaron mal, sorprendidos en sus casas por bandidos. Otros fueron eliminados debido a que, en nombre de Cristo, sobrepusieron el amor al odio, la esperanza a la desesperación, el diálogo a la oposición violenta, el derecho al abuso.
Los desconocidos
A esta lista se deben agregar todos aquellos de los que nunca tendremos noticias, o incluso de los que no conoceremos el nombre, que en todos los rincones del planeta sufren y pagan con sus vidas su fe en Cristo. Con dolor recordamos al ministro de Pakistán para las Minorías, Shahbaz Bhatti, primer católico en ocupar este cargo, comprometido con la convivencia pacífica entre las comunidades religiosas en su país, asesinado el 3 de marzo, hasta el joven nigeriano, que tenía como apostolado proteger los lugares de culto el día de Navidad y que murió asesinado en un ataque junto a otras 35 personas. En la década 2001-2010 el total de agentes de pastoral asesinados fue de 255.
México
En México la guerra contra el crimen organizado también ha tocado a los agentes de pastoral; de las 6 muertes registradas, al menos dos fueron perpetradas en esta esfera: el padre Marco Antonio Durán Romero, de la diócesis de Matamoros, asesinado en un tiroteo entre soldados y un grupo armado, y María Elizabeth Macías Castro (El Observador No. 847), integrante del Movimiento de Laicos Scalabrinianos, que trabajaba en un periódico y en contacto con los migrantes, fue secuestrada por un grupo de traficantes de drogas y brutalmente asesinada.
Anunciar a Cristo y su Reino no es tarea sencilla, sobre todo en un mundo que se torna cada vez más violento; pero debido a esto es que es más urgente mostrar que el cristianismo es una religión de amor y conversión.
Omar Árcega E.